En primavera, la región de Lana, en el Alto Adige, se transforma en un impresionante mar de flores. Entre suaves colinas y extensos huertos frutales, la naturaleza muestra su cara más colorida. Junto a la conocida floración de los manzanos, un espectáculo natural singular atrae todas las miradas: tras las noches de helada, las medidas de protección adoptadas por los fruticultores dan lugar a relucientes flores de hielo que convierten los capullos en un paisaje de cristal centelleante.
Un mar de flores en la mayor zona manzanera del Alto Adiges
Con unas 1.200 hectáreas de plantaciones de manzanos, Lana está considerada la mayor región manzanera del Alto Adige. En primavera, miles de árboles florecen al mismo tiempo. Las variedades Golden Delicious, Gala, Fuji y Red Delicious son las que más impronta dejan en el paisaje, con sus características flores de color rosa y blanco. Esta breve ventana de plena floración atrae cada año a numerosos visitantes que desean contemplar el espectáculo natural de cerca.
Mientras que los capullos cerrados pueden resistir temperaturas de hasta aproximadamente cuatro grados bajo cero, las flores abiertas son extremadamente sensibles a las heladas. Sin medidas de protección, la cosecha posterior correría un grave peligro.

El riego antihelada y el fenómeno de las flores de hielo
Para proteger las flores, muchos fruticultores recurren al denominado riego antihelada. Durante la noche y las primeras horas de la mañana, se pulveriza una fina niebla de agua sobre las plantaciones. El agua se congela sobre las flores y forma una capa protectora de hielo. El calor de cristalización que se genera en ese proceso mantiene la temperatura interior estable en torno a los cero grados centígrados, temperatura suficiente para preservar las delicadas flores de los daños por helada.
Al mismo tiempo se produce un fascinante efecto secundario: las flores y las ramas recubiertas de hielo brillan con los primeros rayos del sol como si estuvieran cubiertas de cristal. Estas flores de hielo confieren a los huertos una atmósfera casi de cuento. En algunos puntos se complementa la protección con braseros o velas antihelada colocados entre las hileras de árboles, que aportan calor adicional.
"Lana Blüht": una experiencia primaveral entre naturaleza y placer
En abril, toda la región gira en torno a la floración de los manzanos. Con el ciclo de eventos "Lana Blüht", la apertura de los huertos se celebra cada año de manera especial. Los visitantes pueden pasear por las plantaciones, participar en recorridos guiados y aprender más sobre el cultivo, la diversidad de variedades y el paisaje cultural. Los productores locales presentan también productos típicos y especialidades elaboradas a partir de la manzana.
Así se unen en Lana la naturaleza primaveral con la tradición regional y el placer gastronómico: una experiencia completa y armoniosa para quienes deseen descubrir el Alto Adige en el mes de la floración.
Más información:www.lanaregion.it




