La Fontana di Trevi, uno de los monumentos más esplendorosos y reconocidos de Roma, fascina desde hace siglos a personas de todo el mundo. Con sus elaboradas esculturas y su imponente arquitectura barroca, la fuente es un ejemplo magistral de la maestría artística italiana. Su construcción se completó en 1762 y, desde entonces, se ha convertido en símbolo de la Ciudad Eterna. La tradición de lanzar una moneda por encima del hombro para asegurarse el regreso a Roma es ya legendaria. Cada año, millones de monedas caen al agua, y los fondos recaudados se destinan a fines benéficos.
La fuente se encuentra actualmente sin agua
Sin embargo, el paso del tiempo no perdona ni siquiera a una obra maestra como la Fontana di Trevi. En este momento la fuente está sin agua: se están llevando a cabo "extraordinarias obras de restauración". El próximo año, además, el acceso al emblemático monumento romano será limitado. Las autoridades de la capital italiana también estudian la posibilidad de cobrar una entrada. Las fotografías que acompañan este artículo son, por ello, del verano pasado.

La Fontana di Trevi es un imán para el turismo: cada día, grandes multitudes acuden a visitarla. (Foto: © Bastian Glumm)
Durante las obras de restauración, la Fontana di Trevi no queda, afortunadamente, del todo oculta. Los visitantes pueden admirarla de cerca: una pasarela temporal conduce directamente hasta las impresionantes esculturas y ofrece perspectivas que en condiciones normales permanecen ocultas. Aunque el tradicional lanzamiento de monedas no es posible por el momento, se ha instalado un estanque provisional para que la costumbre pueda mantenerse durante los trabajos. Muchos turistas aprovechan esta oportunidad única de contemplar la obra maestra de cerca y se muestran entusiasmados al descubrir el delicado trabajo de los artistas desde un ángulo tan inusual.
Se esperan numerosos turistas y peregrinos en el Año Santo 2025
La restauración debería concluir antes de que finalice el año, justo a tiempo para el inicio del Año Santo 2025, cuando Roma recibirá un número especialmente elevado de peregrinos y turistas. Entonces, la Fontana di Trevi volverá a lucir en todo su esplendor e invitará a visitantes de todo el mundo a lanzar monedas, albergar sueños y disfrutar del ambiente de uno de los lugares más bellos de Italia. Estos minuciosos trabajos garantizan que esta obra maestra del arte barroco siga siendo, durante muchos años más, un elemento indispensable de la Ciudad Eterna.




