Volvimos a visitar el Anticus, el Ristorante-Pizzeria situado en el corazón de Pozzuoli, y como siempre lo abandonamos con la sensación de haber vivido algo especial. Justo frente al imponente Macellum se encuentra el Anticus , que logra algo que muy pocos locales consiguen: aunar el alma de un lugar histórico con la frescura de una cocina contemporánea.
Todo comienza al entrar al local. La mirada recorre unos interiorescuidadosamente diseñados, con mármol, madera y detalles exquisitos, hasta posarse en la terraza, con vistas directas a las excavaciones romanas. Un escenario de postal en el que uno se sienta con placer a disfrutar. Y eso fue exactamente lo que hicimos.
Un equilibrio elegante entre tradición y modernidad
El Anticus abrió sus puertas en septiembre de 2023 con una visión culinaria clara que se percibe de inmediato. Aquí no se trata de copiar lo heredado de forma ciega, sino de reimaginar la tradición campana con creatividad. El manager Nino Lombardi lo resume así: «Queremos preservar los sabores de nuestra región sin quedarnos inmóviles: tradición e innovación van de la mano, con atención al detalle.»
Ya en nuestra primera visita nos llamó la atención la coherencia con la que se vive este enfoque. La cocina parte de los mejores ingredientes regionales y les imprime una firma moderna y ligera. El Anticus no es un museo del pasado, sino un lugar de presente vivo y placentero.

Una pizza con carácter, y una mirada entre bastidores
Uno de los momentos más destacados fue la Pizza Nuda e Cruda, una variante especialmente creativa y alejada de los cánones clásicos: una focaccia abierta con 125 gramos de Mozzarella di bufala campana, Tomatini Datterini, rúcula, jamón de Parma (curado 18 meses) y Grana Padano, servida por unos 14 €.
Este «ripieno aperto» se dobla al final y se presenta como una especie de cojín de masa relleno en cuyo interior se funden los ingredientes. A diferencia de una clásica Margherita , resulta moderna, sorprendente y llena de sabor.
En el Anticus, la cultura de la pizza napolitana se cultiva con esmero artesanal: desde la masa de larga fermentación hasta la mezcla de harinas aromatizadas. Nino Lombardi añade: «Para nosotros, cada pizza empieza con la masa adecuada: fermentada entre 48 y 72 horas, con harinas de alta calidad y a veces enriquecida con cúrcuma o carbón activo .»

En nuestra última visita tuvimos además la suerte de poder observar al pizzaiolo de cerca, literalmente por encima del hombro, en plena elaboración de la Nuda e Cruda. Desde el formado de la masa, pasando por el montaje de los ingredientes, hasta la introducción en el caliente horno de piedra, pudimos seguir cada paso. Para nosotros fue una ventana privilegiada al arte de este plato tan singular.
Una cocina entre tierra y mar
Más allá de la pizza, la carta también convence. Se mueve con soltura entre el campo y el mar, con productos de temporada, mucha verdura, pescado de primera frescura y carnes de productores seleccionados. Todo parece compuesto con precisión, sin excesos. El chef demuestra tanto destreza como contención.
Entre los platos que más nos han quedado en el recuerdo: sardinas fritas con menta y un risotto con tinta de calamar, cítricos y Bottarga, intenso pero ligero. «Nuestro objetivo es sacar lo mejor de cada producto mediante la atención y la precisión artesanal», añade Lombardi. Cabe mencionar también que quienes siguen una dieta sin gluten pueden disfrutar sin preocupaciones: el local cuenta con una estación específica y un horno separado.
Aire antiguo, experiencia moderna
Lo que hace especial al Anticus es el conjunto: la comida, el ambiente, las vistas y la sensación de ser recibido como un huésped al que se toma en serio. Es un local consciente de su privilegiada ubicación, pero que no se apoya únicamente en ella. En cambio, vive de la calidad y de personas como Nino Lombardi, que saben perfectamente lo que hacen.
Volvemos aquí con gusto una y otra vez. Y cada vez nos marchamos con la sensación de haber realizado un pequeño viaje culinario por la Campania, por la Antigüedad y, sobre todo, por una cocina que sigue su propio camino.
Nuestro consejo
Si se viene por la noche, conviene reservar una mesa en la terraza. Al atardecer, con vistas a las ruinas romanas y una copa de vino blanco en la mano, se entiende por qué lugares como el Anticus no son simples restaurantes, sino experiencias.




