Italia es el país más afectado por el virus del Nilo Occidental en Europa. Tras la alerta emitida por la oficina europea de la OMS el 24 de julio de 2026, se han registrado hasta ahora 46 casos confirmados en 20 provincias italianas con una víctima mortal en la provincia de Latina. El número de afectados crece más rápido que en años anteriores y la temporada ha comenzado antes que nunca desde el inicio de la vigilancia sistemática en 2008. Para quienes viven en el país, esto no es motivo de pánico, sino de atención. Aproximadamente el 80 por ciento de las infecciones transcurren sin síntomas; aun así, la expansión actual merece una mirada objetiva.
Las cifras actuales de 2026
Las actualizaciones oficiales del Istituto Superiore di Sanità (ISS) documentan el aumento semanal de los casos. A mediados de julio de 2026 se contabilizaban 21 infecciones humanas confirmadas en 17 provincias; en los diez días transcurridos hasta el 24 de julio esa cifra se duplicó con creces. Según la OMS Europa, 20 de los 21 casos notificados a principios de julio desarrollaron una forma neuroinvasiva con meningitis o encefalitis, y 13 pacientes continuaban hospitalizados en el momento de la alerta. El fallecimiento confirmado tuvo lugar en la provincia de Latina, en el Lazio.
A modo de comparación con la evolución del año pasado: en 2025 Italia registró, según el ISS, más de 500 casos y más de 30 fallecidos. Alrededor del 80 por ciento de todas las infecciones notificadas en la UE ese año procedían de Italia, lo que sitúa al país en una categoría propia dentro de los registros europeos. Las regiones del Lazio y Campania fueron las más castigadas, con catorce y doce fallecimientos a lo largo de toda la temporada. En 2026 todo apunta a que el inicio más temprano de la temporada dará lugar a un período de presión aún más prolongado que hasta ahora.
Dónde circula el virus en Italia
La distribución del virus en Italia es amplia desde el punto de vista territorial. Según el resumen actualizado de la asociación de donación de sangre AVIS hay casos confirmados en Piamonte, Lombardía, Véneto, Emilia-Romaña, Cerdeña, Campania, Toscana, Lacio, Molise y Abruzos. En las provincias afectadas se aplican controles reforzados en las donaciones de sangre, con suspensión temporal o pruebas NAT. Entre las provincias con mayor número de casos se encuentran Cremona con siete, Milano y Novara con cinco cada una, y Caserta y Latina con tres casos respectivamente.
También para quienes viajan por el sur de Italia las señales son claras. El 15 de julio de 2026 se notificó un caso confirmado en la provincia de Nápoles y varios en la provincia de Caserta. Más al norte, la región de Emilia-Romaña ya detectó circulación del virus en mosquitos Culex a mediados de junio, bastante antes que en todos los años anteriores desde 2008. Esta expansión temprana coincide con lo que los especialistas vienen observando desde hace varios veranos: la temporada de riesgo, antes limitada a agosto y septiembre, se adelanta y arranca ya en junio. La relación con las condiciones meteorológicas es evidente, como documentan en detalle nuestros artículos sobre el calor en Italia y sobre la tercera ola de calor en Italia .
Mosquitos Culex, no tigre: el vector
Un malentendido que aparece con frecuencia en muchos reportajes merece una aclaración objetiva. No es el mosquito tigre (Aedes albopictus) el que transmite el virus del Nilo Occidental, sino el mosquito común Culex, por lo general Culex pipiens. Estos mosquitos llevan décadas presentes en Italia, pican preferentemente al anochecer y en las primeras horas de la noche, y se reproducen en aguas estancadas como alcantarillas, toneles de lluvia, depósitos de agua, platos de macetas y superficies similares de agua. El virus circula en un ciclo entre aves y mosquitos. El ser humano es un huésped accidental, ya que no lleva el virus en sangre en concentración suficiente para infectar a otros mosquitos.
Por eso la transmisión de persona a persona está prácticamente descartada. Las excepciones son las donaciones de sangre y órganos y, en casos raros, el embarazo. Precisamente por este motivo, el Centro Nacional de Sangre italiano (Centro Nazionale Sangue) realiza pruebas activas del virus en las provincias afectadas y suspende, en caso de duda, la autorización del donante durante 28 días. Las advertencias no se dirigen, por tanto, a los contactos personales, sino a evitar las picaduras de mosquito y a reforzar las medidas de seguridad en los sistemas sanitarios.
Por qué la temporada ha comenzado tan pronto
La pregunta de por qué el virus del Nilo Occidental aparece en Italia en 2026 tan temprano y con tanta intensidad tiene varias respuestas. El factor más importante es el cambio climático. Las olas de calor del verano de 2026 han acelerado la proliferación de los mosquitos Culex, y las noches tropicales en ciudades como Roma, Bologna, Milano y Nápoles ofrecen condiciones óptimas para los insectos. La humedad en paisajes de regadío, en arrozales y en los entornos de cursos de agua completa el panorama. Además, la migración de las aves, que transportan el virus a lo largo de sus rutas migratorias por el Mediterráneo, pasa año tras año por Italia.
El ECDC ya emitió el 7 de julio de 2026 una alerta correspondiente sobre la propagación de las arbovirosis en Europa, con el dengue, el chikungunya y el virus del Nilo Occidental como tres temas principales. A diferencia del dengue y el chikungunya, que suelen introducirse a través de viajes desde el extranjero el virus del Nilo Occidental está ya firmemente asentado en Italia. Los especialistas lo califican de endémico. Para las regiones afectadas, esto supone una presencia permanente del virus, con picos estacionales en verano y otoño.
Síntomas, evolución y tratamiento
Un dato importante para valorar la situación: la mayoría de las infecciones por el virus del Nilo Occidental cursan sin síntomas. Alrededor del 80 por ciento de los infectados no nota nada. Aproximadamente el 20 por ciento desarrolla una sintomatología similar a la gripe, con fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y a veces una erupción cutánea, que por lo general remite al cabo de unos días. Cerca del 0,1 por ciento de las infecciones deriva en cuadros neurológicos graves como meningitis o encefalitis, que requieren hospitalización. Los más afectados son las personas mayores y quienes padecen enfermedades previas.
No existe un tratamiento específico ni tampoco una vacuna para personas. La terapia es sintomática y, en casos graves, de cuidados intensivos. La letalidad de los cuadros neuroinvasivos fue de alrededor del 14 por ciento en 2024; para 2026 aún no se ha calculado de forma definitiva. Quien desarrolle fiebre de causa desconocida, dolor de cabeza inusual o alteraciones neurológicas tras regresar de Italia o durante una estancia en el país, debería consultar a su médico de cabecera e indicar el posible vínculo con Italia, para que se realicen las pruebas pertinentes si fuera necesario.
Lo que los viajeros deben tener en cuenta ahora
Los viajeros que estén en Italia durante el verano de 2026 no tienen motivo para cancelar sus estancias planificadas. Quienes pasen sus vacaciones en el verano de 2026 en el país sí deberían tomar en serio algunas medidas preventivas prácticas. Los repelentes de insectos con DEET, icaridina o IR3535 aplicados en las zonas de piel expuesta son la base de protección, especialmente al anochecer y durante las primeras horas de la noche. La ropa larga y de colores claros reduce la superficie expuesta cuando se planean salidas por la tarde. En apartamentos de vacaciones y hoteles, mosquiteras en las ventanas y un mosquitero funcional sobre la cama constituyen una protección razonable, especialmente en zonas rurales y cerca de masas de agua.
En el entorno inmediato, conviene además evitar cualquier acumulación de agua estancada: cubrir los toneles de lluvia, vaciar regularmente los platos de macetas, limpiar los bebederos de pájaros cada pocos días y cerrar los depósitos de agua. Quienes viajen a regiones con numerosos casos confirmados pueden informarse previamente sobre la situación actual en la provincia de destino ya sea a través del resumen diario de AVIS o a través de los comunicados oficiales del servicio de salud regional correspondiente. La probabilidad de contagiarse se mantiene estadísticamente baja. E incluso si ocurre, la gran mayoría de las infecciones pasan inadvertidas y sin consecuencias. El pánico no es una respuesta útil; la vigilancia, sí.




