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Ya es oficial: la cocina italiana es Patrimonio Cultural de la UNESCO

Redaktion5 min de lectura
Foto: © Bastian Glumm
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Lo que se venía preparando desde hace años es ya oficial: la cocina italiana ha sido inscrita en la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO El comité intergubernamental de la UNESCO, reunido actualmente en Nueva Delhi, India, aprobó por unanimidad la candidatura «Cucina italiana fra sostenibilità e diversità bio-culturale». Italia se convierte así en el primer país cuya cocina nacional en su conjunto recibe este reconocimiento, según informa, entre otros medios, RaiNews.

La decisión fue recibida en la sala con aplausos. La delegación italiana está encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores Antonio Tajani, quien habló de un «momento de orgullo e identidad». La presidenta del Consejo de Ministros Giorgia Meloni calificó el paso, en un videomensaje dirigido al comité, de «un logro histórico que honra al pueblo italiano y celebra nuestra forma de vivir».

La primera cocina reconocida en su totalidad

La UNESCO no reconoce únicamente recetas o productos concretos, sino la cocina italiana como un sistema vivo de conocimientos, rituales y prácticas sociales. Esta inscripción se distingue así de anteriores reconocimientos gastronómicoscentrados por lo general en una técnica o tradición específica, como el arte del pizzaiuolo napolitano.

La «Cucina italiana» ahora reconocida abarca todo el arco que va desde el saber campesino sobre el cultivo y la transformación de los alimentos, pasando por los métodos artesanales de queserías, panaderías y Pastifici hasta las situaciones cotidianas familiares en torno a la mesa. El elemento clave es que esta cocina encarna la sostenibilidad, la diversidad regional y la diversidad biocultural.

Con la incorporación de la cocina italiana, el número de inscripciones italianas en el patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO asciende a 20. Ya figuraban en la lista, entre otros, la Dieta Mediterránea, la «vite ad alberello» de Pantelleria, el arte de la pizza napolitana y la búsqueda de trufas .

Pizza en el Tirol del Sur con speck regional. Un ejemplo de cómo los ingredientes locales definen la diversidad culinaria de Italia, ahora reconocida como patrimonio cultural de la UNESCO. (Foto: © Bastian Glumm)
Pizza en el Tirol del Sur con speck regional. Un ejemplo de cómo los ingredientes locales definen la diversidad culinaria de Italia, ahora reconocida como patrimonio cultural de la UNESCO. (Foto: © Bastian Glumm)

Un largo proceso en busca de un patrimonio nacional

La candidatura fue presentada oficialmente en 2023, impulsada principalmente por el Collegio Culinario, en colaboración con Casa Artusi, la Accademia Italiana della Cucina y la veterana revista La Cucina Italiana.

No obstante, el trabajo previo comenzó antes: ya en 2020, La Cucina Italiana puso en marcha una campaña para posicionar la cocina italiana como patrimonio cultural. En una serie de números especiales, la revista contó con grandes chefs como Massimo Bottura, Carlo Cracco, Davide Oldani, Niko Romito y Antonino Cannavacciuolo como protagonistas invitados. El objetivo era mostrar la cocina no como un repertorio rígido de recetas, sino como un mosaico cultural de tradiciones regionales, rituales cotidianos y recuerdos compartidos.

Ya el 10 de noviembre, un órgano de expertos de la UNESCO había emitido un dictamen técnico favorable y recomendado la inscripción de la cocina italiana en la lista. Esta evaluación previa quedó ahora ratificada por el comité intergubernamental.

Una victoria simbólica para la identidad y la vida cotidiana

En los medios italianos, la decisión se celebra como una victoria para el día a día. Se subraya que la cocina es reconocida expresamente como «práctica de la vida cotidiana», no como un fenómeno gastronómico exclusivo. Se la considera un ejemplo de culturaque une a las personas a lo largo de generaciones, protege la biodiversidad local y contribuye a reducir el desperdicio alimentario.

El chef de tres estrellas Niko Romito destacó en una entrevista con «La Repubblica»que el reconocimiento es motivo de alegría, pero también supone una responsabilidad la cocina italiana debe ser ahora respetada, preservada y desarrollada. Recuerda que se trata menos de platos célebres concretos que de una trama de conocimientos, recuerdos y relaciones que se transmite de generación en generación.

También el conservador «Il Giornale» había subrayado ya antes de la decisión que un reconocimiento de este tipo no debe entenderse como punto final, sino como punto de partida Italia debe aprovechar la ocasión para reforzar de forma sistemática la educación alimentaria, la formación culinaria y la protección de las tradiciones locales.

Un mensaje político y un impulso económico

Para el gobierno de Roma, la decisión de la UNESCO es también una tarjeta de presentación política. La primera ministra Meloni habló de un "primado que nos llena de orgullo" y de una señal al mundo de que Italia asume su papel como guardiana de un patrimonio culinario único. El ministro de Asuntos Exteriores Tajani subrayó que la cocina representa identidad, historia y cultura. Al mismo tiempo, señaló la dimensión económica: la cocina italiana es un motor de crecimiento extraordinario, y las exportaciones de productos agrícolas y alimentarios llevan años batiendo récords.

Ya antes de la decisión, diversos estudios habían demostrado que un reconocimiento de la UNESCO puede impulsar significativamente el turismo y la demanda de productos auténticos. Italia espera ahora un empuje adicional para la gastronomía, los productores regionales y las rutas culinarias. Desde la búsqueda de trufas en el Piamonte, pasando por las tradiciones de pasta en Emilia-Romagna hasta las cocinas de pescado del Mediterráneo.

Responsabilidad por el futuro de la cocina

La inclusión compromete a Italia a proteger y transmitir este patrimonio. En opinión de muchos expertos, ello implica no solo la salvaguarda de las recetas tradicionales, sino también una estrategia clara contra la uniformidad culinaria, a favor de la educación en materia de alimentación y del fortalecimiento de los pequeños productores y los talleres artesanales.

Con la decisión de Nueva Delhi ha quedado claro, en todo caso, que cuando en el futuro se hable de cultura, de lengua, música y tradiciones, la cocina italiana formará ya parte oficial de ese conjunto. No solo como placer, sino como parte de un patrimonio que millones de personas viven cada día, en el fogón, en la mesa y en el acto compartido de comer. Desde Vivere in Italien nos alegramos enormemente por este más que merecido reconocimiento a un país extraordinario y a su cocina inconfundible. ¡Enhorabuena!

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