Una avería en la carretera en la Autostrada italiana es un pensamiento poco agradable para muchos viajeros. Especialmente cuando no se está en el propio país. Hace unos días vivimos esta situación en primera persona, en la Autostrada A1 poco antes de Parma. Lo que al principio sonaba preocupante se convirtió, sin embargo, en una experiencia sorprendentemente fluida.
Luz de avería del motor: el coche dejó de responder al acelerador
Viajábamos con nuestro Fiat 500X cuando, de repente, durante la marcha se encendió la luz de avería del motor y el vehículo perdió casi toda su potencia. El coche dejó de responder al acelerador y era imposible acelerar. En esa situación tuvimos suerte, ya que justo delante de nosotros había un área de servicio a la que pudimos llegar con la potencia residual que quedaba. Eso fue decisivo, pues quedarse parado en el arcén o en la propia calzada habría supuesto riesgos considerables en una autopista de tanto tráfico como la A1.
Estábamos medianamente preparados para esta situación: una vez que el vehículo quedó aparcado en lugar seguro, contactamos con el ADAC a través de la ADAC-App. Poco después recibimos una llamada desde Alemania en la que se recogieron los detalles de la situación y se trasladaron a quien correspondía. A continuación se puso en contacto con nosotros la organización italiana asociada al ADAC, que se hizo cargo de la gestión y organizó un servicio de grúa local. Así, nuestro coche fue recogido por una empresa de remolque autorizada y trasladado a Parma, a La Nuova Parma , un taller con servicio de grúa y asistencia en carretera. Allí el vehículo fue recibido de forma profesional y aparcado en espera de revisión, ya que el incidente ocurrió un domingo y las reparaciones no podían realizarse hasta el siguiente día laborable.

Avería en la carretera: una parada imprevista en Parma
Para nosotros, eso significó tener que pasar nuestra parada imprevista en Parma. También aquí se puso de manifiesto la ventaja de contar con una buena coberturacuando se es socio ADAC Plus: los gastos de alojamiento en hotel corrieron a cargo del ADAC, con un reembolso de hasta 85 euros por noche y persona durante un máximo de tres noches. Así, la parada obligada se convirtió en una oportunidad inesperada para conocer un poco Parma. En lugar de esperar con estrés la reanudación del viaje, pudimos recorrer la ciudad y afrontar la estancia con una tranquilidad que difícilmente se esperaría en una situación así.
El lunes el vehículo fue revisado y reparado en el taller; el martes pudimos recogerlo. La causa de la repentina pérdida de potencia resultó ser relativamente sencilla: una bobina de encendido defectuosa había provocado el fallo, y además fue necesario renovar las bujías. La reparación se llevó a cabo de forma profesional y sin complicaciones. Lo que más gratamente recordamos es la comunicación amable y comprometida con el equipo de La Nuova Parma, que en parte tuvo lugar incluso por WhatsApp. Muy práctico. El hecho de que a estas alturas hablemos un poco de italianofacilitó aún más la comunicación; en conjunto, nos sentimos muy bien atendidos. Especialmente en una situación de estrés como una avería en el extranjero, eso es un factor determinante, razón por la cual podemos recomendar este taller sin reservas.

Los fines de semana se requiere algo de paciencia
En retrospectiva, cabe decir que todo el proceso resultó bastante menos complicado de lo que cabría haber esperado. La coordinación entre el ADAC y los servicios asociados italianos funcionó sin problemas, desde el punto de vista organizativo nos sentimos bien acompañados, y el tiempo hasta la reparación se aprovechó de manera útil. Nuestra experiencia confirma así también las recomendaciones generales para averías en autopistas italianas: lo decisivo es sacar el vehículo de la calzada , si es técnicamente posible, mantener la calma y gestionar la ayuda a través de los canales oficiales. Quien sea miembro de un club de automovilismo con cobertura en el extranjero debería contactar siempre con él en primer lugar, ya que se encarga de la coordinación con los servicios locales. Los fines de semana se requiere algo de paciencia, puesto que las reparaciones suelen realizarse a partir del siguiente día laborable, aunque el remolque y el almacenamiento seguro del vehículo están garantizados en todo momento.
Una avería en la autopista en Italia es, sin duda, una experiencia desagradable. Pero nuestra vivencia en la A1 cerca de Parma demuestra que no tiene por qué convertirse en un drama. Con la reacción adecuada, una buena cobertura y unos mecanismos que funcionan, incluso una parada forzosa puede convertirse en una experiencia inesperadamente positiva. Por cierto: pudimos continuar nuestro viaje a Pozzuoli sin más contratiempos.
Información práctica: averías en Italia
- La seguridad, ante todo: Si es posible, llevar el vehículo hasta la próxima salida, área de servicio o zona de aparcamiento. Activar las luces de emergencia, ponerse el chaleco reflectante y colocarse a continuación detrás del guardarraíl.
- Señalizar el punto de avería: Colocar el triángulo de advertencia a una distancia suficiente (con buena visibilidad, generalmente bastante por detrás del vehículo).
- Solicitar asistencia: Si se dispone de un seguro de asistencia en carretera o se pertenece a un club de automovilismo, contactar primero con ellos (por ejemplo, el ADAC a través de la aplicación o por teléfono). Como alternativa, se puede llamar desde las columnas SOS de la Autostrada o marcar el número de emergencias.
- Tener a mano la información importante: Ubicación y punto kilométrico (indicado en las señales de la Autostrada y frecuentemente en las columnas SOS), dirección de la marcha, matrícula, modelo del vehículo y una breve descripción de la avería.
- Emergencias: En caso de accidente, heridos o situación de peligro, marcar siempre el número de emergencias europeo.
Contactos importantes
- Número de emergencias europeo: 112
- Asistencia en carretera ACI (Italia): 803 116
- Asistencia en carretera ACI (desde el extranjero o teléfono móvil): 800 116 800
- ADAC: a través de la ADAC-App o el número de emergencias del ADAC indicado en su tarjeta de socio (0049 89 22 22 22)
Nota: los domingos y festivos los talleres suelen estar cerrados. No obstante, el remolque y la custodia segura del vehículo son posibles, y la reparación se realiza normalmente el siguiente día laborable.




