Desde el 12 de julio de 2026 rigen en Italia nuevas normas sobre radares de velocidad y controles de velocidad. Un decreto del Ministerio de Infraestructuras y Transportes italiano, firmado el 9 de junio y publicado en la Gazzetta Ufficiale el día anterior a su entrada en vigor, obliga por primera vez a municipios y operadores de autopistas a homologar técnicamente sus equipos de medición de forma unificada. Desde entonces, unos 850 antiguos radares han sido desconectados en todo el país, mientras que más de 3.100 permanecen en funcionamiento. Para los conductores procedentes de Alemania y Austria, lo que cambia no son tanto las normas en la carretera como la base jurídica de las multas que recibirán posteriormente.
Qué regula el nuevo decreto sobre radares
La novedad más relevante resuelve una cuestión pendiente desde hace 34 años: el Código de Circulación italiano de 1992 ya preveía la obligatoriedad de la homologación (autorización técnica oficial) de los equipos de medición de velocidad, pero sin definir el procedimiento necesario para ello. La zona gris jurídica resultante ha dado lugar en los últimos años a una oleada de recursos y sentencias anulatorias, ya que los afectados cuestionaban la conformidad de determinados equipos. El Tribunal de Casación había confirmado en varias resoluciones la distinción entre una simple "approvazione" y una auténtica "omologazione", lo que impulsó aún más las demandas.
Con el nuevo decreto, estos requisitos son ya operativos. Cada prototipo de radar debe ser homologado por el Ministerio de Transportes, cada equipo en funcionamiento debe calibrarse al menos una vez al año, y cada municipio debe poder acreditar en todo momento el modelo, número de serie, certificado de conformidad y fecha de calibración. Los detalles técnicos, entre ellos la protección de datos mediante cifrado y la obligatoriedad de difuminar los rostros de los conductores residentes en el extranjero, están ampliamente documentados en el portal jurídico especializado Laleggepertutti.
Qué radares han sido desconectados
Los más afectados por las desconexiones son los sistemas de control por tramo de diseño más antiguo, conocidos en Italia con el nombre de "Tutor", así como algunos radares fijos homologados entre 2004 y mayo de 2017 que no cumplen los criterios del nuevo decreto. En concreto, desde mediados de julio de 2026 hay al menos 83 tramos de autopista en las vías A1, A4, A13, A14 y A16 sin control de velocidad por tramo activo. En total, se han desactivado unos 850 de los aproximadamente 4.000 radares del país, mientras que 3.150 siguen en funcionamiento. Los equipos restantes se consideran homologados conforme al régimen transitorio del anexo B del decreto, siempre que ya cumplieran previamente los requisitos técnicos.
Quienes viajan por una autopista italiana no deben confiarse. Por un lado, los radares clásicos de punto a punto siguen activos; por otro, en los próximos meses irá incorporándose de forma gradual una nueva generación de equipos homologados. Los controles policiales con dispositivos móviles de medición tampoco han experimentado cambio alguno.
Multas para conductores alemanes
Para los conductores alemanes , el decreto no modifica una regla fundamental: quien sea captado por un radar en Italia recibirá la notificación también en Alemania y deberá abonarla. La base para ello es el sistema europeo de consulta de datos del titular del vehículo, que permite a Italia acceder a los registros de matriculación alemanes. No se acumulan puntos en Flensburg, ya que el sistema de puntos italiano solo se aplica a los titulares de permisos de conducir italianos, pero las sanciones económicas mantienen su plena vigencia.
Las cuantías de las multas por exceso de velocidad no han variado: las sanciones oscilan, según la magnitud de la infracción, entre unos 42 euros y más de 3.000 euros. Si se abona dentro de los cinco días siguientes a la notificación, se aplica un descuento del 30 por ciento, lo que puede ser relevante especialmente en infracciones leves. Para las notificaciones basadas en equipos desconectados o con homologación insuficiente puede resultar conveniente presentar un recurso, aunque la situación jurídica en detalle es compleja y depende de cada caso concreto.
Señalización y aviso previo
A diferencia de lo que ocurre en Alemania, en Italia los radares deben señalizarse con antelaciónobligatoriamente. Ante cada equipo fijo debe instalarse una señal con el pictograma de un radar, a distancia suficiente para permitir una reducción de velocidad. En las autopistas, esta distancia de preaviso suele ser de varios centenares de metros; en zonas urbanas, proporcionalmente menor. La obligación de aviso previo se aplica también a los controles por tramo Tutor, que con frecuencia se anuncian adicionalmente mediante paneles de información dinámica.
Quienes circulen por Italia con su propio vehículo deben tomar en serio esta señalización. Los errores más habituales no se producen tanto en los grandes tramos de autopista como en los travesías de localidades rurales, donde el límite de velocidad permitido varía a menudo en distancias cortas y los radares están situados en consecuencia. También las cámaras ZTL (zona de tráfico limitado) en los centros históricos italianos, que vigilan las restricciones de acceso, y las zonas de aparcamiento señalizadas con líneas azules, blancas y amarillas funcionan según el mismo principio de captación automática y notificación postal.
Cómo revisar una multa
Quien reciba, bajo las nuevas normas, una notificación de multa de Italia puede verificar varios aspectos. En el verbale deben constar el modelo y el número de serie del radar, la fecha de la última calibración, el certificado de conformidad, una referencia al decreto de homologación y la ubicación exacta con la dirección de circulación. También deben quedar documentados la señalización en el punto de medición y, en caso de que no fuera posible detener al conductor en el momento, un decreto prefectoral que autorice la notificación posterior. Estos datos no siempre se adjuntan a la notificación, pero pueden solicitarse.
Si el equipo en cuestión ha sido desconectado después del 12 de julio de 2026 sin que la autoridad pueda acreditar un régimen transitorio aplicable, existen buenas posibilidades de anular la notificación mediante un recurso ante el juez de paz competente o ante el prefecto. No obstante, tras las primeras semanas de vigencia del nuevo decreto, habrá que esperar para ver cómo los tribunales italianos interpretan la normativa en detalle. Para la decisión práctica entre pagar o recurrir, la cuantía de la multa resulta determinante: en importes reducidos, el recurso apenas compensa; a partir de varios centenares de euros, conviene revisar la notificación con detenimiento.
Lo que sigue siendo importante para los conductores en Italia en 2026
La reforma técnica no altera el principio fundamental: quien conduzca por Italiadebe conocer y respetar los límites de velocidad establecidos. En autopistas, la velocidad máxima permitida es por lo general de 130 km/h; en vías rápidas, 110 km/h; en carreteras secundarias, 90 km/h; y en zonas urbanas, 50 km/h. Con lluvia u otras condiciones adversas, se aplican los valores reducidos de 110, 90 y 80 km/h en los tipos de vía correspondientes. Quien lleve un tiempo sin conducir o esté planificando un viaje de vacaciones hará bien en repasar las normas vigentes antes de partir.
Para después del verano de 2026 se anuncia la segunda etapa de la reforma. Los regímenes transitorios para los equipos ya instalados tienen plazos definidos, los nuevos radares homologados entrarán en servicio de forma progresiva y la jurisprudencia irá ajustando la práctica. El Ministerio de Transportes en Roma ha reunido las disposiciones pertinentes bajo el título "Autovelox" las recopila y las pone a disposición en su sitio web Para quienes viajan con frecuencia por Italia, conviene seguir de cerca esta evolución. El mensaje no es que Italia vaya a suprimir sus radares de velocidad, sino que en el futuro funcionarán con mayor seguridad jurídica.




