Para la mayoría de los veraneantes, una sombrilla en la playa es algo completamente natural. No así en la Punta Molentis en Cerdeña: la famosa playa de ensueño situada junto a Villasimius prohibirá a partir del verano de 2026 el uso de sombrillas a todos los visitantes de entre 10 y 65 años, y además cobrará entrada. La insólita ordenanza ha generado titulares en toda Italia y una buena dosis de ironía.
Las nuevas normas en la Punta Molentis: un resumen
El alcalde Gianluca Dessì ha aprobado para Villasimius una ordenanzaque estará en vigor del 6 de junio al 31 de octubre de 2026. El acceso a la Punta Molentis es desde entonces de pago y solo posible con reserva previa:
La entrada cuesta 10 euros por persona y día. La playa podrá visitarse entre las 8.00 y las 20.30 horas, y deberá abandonarse antes de las 21.00. Por vía terrestre se admiten un máximo de 70 vehículos y 150 personas simultáneamente al día; desde el mar pueden desembarcar como máximo 100 personas, que deberán abandonar la playa en el plazo de una hora. Las personas con discapacidad tienen acceso gratuito (un máximo de tres al mismo tiempo, más acompañante).
Prohibición de sombrillas con curiosas excepciones
El punto más polémico, con diferencia, es la prohibición de elementos de sombra. Sombrillas, pérgolas, tiendas de campaña y sistemas similares están prohibidos con carácter general. La única excepción: Las familias con hijos menores de 10 años y las personas mayores de 65. Incluso estas podrán instalar una sola sombrilla por familia. Quien tenga entre 10 y 65 años y viaje sin niños ni personas mayores deberá prescindir de cualquier sombra.
Detrás de estas drásticas medidas se encuentra la protección de un frágil ecosistema costero, protegido tanto a nivel europeo como regional. El detonante fue sobre todo un devastador incendio en julio de 2025 que destruyó más de cien hectáreas de vegetación y decenas de vehículos en el aparcamiento. Las tormentas posteriores redujeron aún más la superficie de playa utilizable. El municipio pretende aliviar con estas restricciones de acceso la presión del turismo masivo sobre uno de los tramos costeros más frágiles de la isla.
Indignación hasta en la prensa internacional
Las normas han desatado un debate a escala nacional y han llegado a la prensa internacional: incluso el británico Guardian se hizo eco del caso. Las redes sociales no han escatimado en burlas; una de las reacciones más citadas resume la absurdidad del asunto a la perfección: "¿Ahora tengo que alquilar un niño para poder poner una sombrilla?"
Quienes deseen visitar la Punta Molentis en 2026 deberán reservar con antelación, prever los 10 euros de entrada y, en caso de tener entre 10 y 65 años, renunciar a la sombrilla propia. Un sombrero, protector solar y agua en abundancia serán entonces imprescindibles. Si las normas lograrán el efecto protector deseado o generarán sobre todo frustración, lo revelará el primer verano bajo las nuevas disposiciones.




