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Cinque Terre: nuevas normas contra la avalancha turística a partir de 2027

Redaktion
Foto: © Photocreo Bednarek - stock.adobe.com
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Las Cinque Terre toman medidas drásticas. Tras Riomaggiore, ahora Vernazza también aprueba un estricto reglamento contra la incesante afluencia turística en los cinco pueblos de pescadores de Liguria. A partir del 1 de enero de 2027 entrarán en vigor nuevas restricciones para los grupos de viaje organizados, además de la prohibición de megáfonos y altavoces, así como una "prohibición de estacionamiento peatonal" en los estrechos callejones. Todo ello responde a la creciente presión que el turismo masivo ejerce sobre los habitantes de este enclave declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Los cinco coloridos pueblos costeros de Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore, en la Riviera di Levante, se encuentran entre los destinos más visitados de Italia. Cada año llegan millones de turistas a estos pintorescos lugares situados entre La Spezia y Levanto. En temporada alta, los visitantes se agolpan en los angostos callejones, bloquean escaleras y dificultan la vida cotidiana de los residentes.

Qué cambia concretamente

El núcleo de las nuevas normas de las Cinque Terre es una clara limitación de los grupos turísticos organizados. En adelante, los grupos de viaje podrán tener un máximo de 25 personas. Los niños menores de seis años no se contabilizan, tampoco las clases escolares en viajes educativos. A partir de diez personas, los guías deberán utilizar auriculares inalámbricos que cada participante llevará puesto. Los megáfonos y altavoces quedan prohibidos con carácter general.

La razón está en la propia arquitectura de las Cinque Terre. Los estrechos callejones, denominados en italiano carruggi actúan como cajas de resonancia. Incluso las voces más bajas se amplifican, y el ruido continuo de los altavoces llegaba hasta el interior de las viviendas de los residentes . "Se trata de responder a la necesidad de proteger la tranquilidad y el descanso de los vecinos, así como de garantizar la fluidez del tráfico peatonal", se lee en el texto del acuerdo municipal, citado por Il Fatto Quotidiano.

Prohibición de estacionamiento peatonal en los callejones centrales

Una de las novedades más destacadas es la prohibición de estacionamiento peatonal para los grupos organizados. Los grupos de viaje no podrán detenerse en determinados puntos, sino que deberán seguir avanzando. En Vernazza se han identificado calles concretas en las que se prohíbe incluso el paso a los grupos organizados cuando obstaculizan el tráfico peatonal. Entre ellas figuran, según La Nazione , la Via Agostino del Santo, la Via Carruggetto, la Via San Francesco, la Via Mazzini, la Via San Giovanni y la Via Pensa.

Además, se establece una especie de distancia de seguridad entre los grupos: si varios grupos coinciden en el mismo punto, el que llegue en último lugar deberá mantenerse lo suficientemente alejado como para no obstruir el paso. Con ello se pretende evitar que se formen embotellamientos humanos en unos callejones que ya de por sí están saturados.

Riomaggiore marcó el camino

Vernazza no es el primer municipio de las Cinque Terre en actuar con firmeza. La alcaldesa de Riomaggiore, Fabrizia Pecunia, ya había puesto a prueba el modelo durante los últimos puentes festivos, con resultados que, según sus propias palabras, fueron positivos. El municipio de Monterosso al Mare también está estudiando medidassimilares. Así se perfila por primera vez en las Cinque Terre un enfoque coordinado contra el turismo masivo, respaldado por todos los municipios.

En 2025, la región ya había decretado, como respuesta a varios accidentes, la prohibición de hacerse selfis en acantilados y salientes rocosos expuestos. La nueva ordenanza va un paso más allá e interviene directamente en la organización del turismo.

Críticas desde el sector turístico

No todos los actores ven con buenos ojos las nuevas normas de las Cinque Terre. Varias asociaciones turísticas de Liguria han manifestado sus reservas. El temor es que las normas puedan perjudicar precisamente a los operadores turísticos pequeños y medianos, que ya apuestan por circuitos de calidad, mientras los grandes proveedores con estrategias de turismo masivo encuentren vías alternativas. También se critica la selección de las zonas prohibidas. Por ejemplo, se ha incluido la plaza frente a la estación de Riomaggiore, aunque habitualmente allí también esperan trenes viajeros independientes y se accede a los aseos públicos.

Los municipios, no obstante, se muestran dispuestos al diálogo. La ordenanza no entrará en vigor hasta el 1 de enero de 2027, con el fin de que los operadores turísticos dispongan de tiempo suficiente para adaptar sus programas.

Qué significan las nuevas normas para los viajeros

Quienes visiten las Cinque Terre como viajeros independientes no se verán afectados por las nuevas normas. En cambio, quienes tengan previsto realizar un circuito organizado deberán tener en cuenta varios aspectos a partir de 2027. El tamaño del grupo está limitado a 25 personas, y en los circuitos de más de diez participantes los auriculares inalámbricos serán obligatorios. Los operadores turísticos deberán adaptar sus rutas para evitar los callejones cerrados o simplemente atravesarlos sin utilizarlos como zona de parada.

Para la temporada de 2026 nada cambia. Quienes viajen a las Cinque Terre este verano conocerán los pueblos sin las nuevas normas. Sin embargo, a partir de enero de 2027 el panorama cambiará de forma considerable. Otros destinos italianos masificados como Capri, Venecia o la Amalfiküste siguen la evolución con gran interés y podrían adoptar medidas similares.

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