Tiene poderosas pinzas, un apetito insaciable y apenas depredadores naturales: la cangrejo azul se expande a una velocidad vertiginosa por Italia y causa enormes daños en las costas del Adriático. El "granchio blu", como lo llaman los italianos, arrasa poblaciones enteras de moluscos, pone en aprietos al sector pesquero e incluso está transformando la cocina italiana. Qué hay detrás de esta invasión y por qué este voraz animal ha terminado también en el plato.
¿Qué es el cangrejo azul?
El cangrejo azul (Callinectes sapidus) es originario del Atlántico occidental, desde la costa este de Estados Unidos hasta Sudamérica. Se cree que llegó a Italia a través del agua de lastre de buques de carga. El progresivo calentamiento de las aguas del Mediterráneo le ofrece condiciones ideales: se reproduce con gran rapidez, carece de depredadores naturales en el Mediterráneo y lleva años expandiéndose, especialmente en el norte del Adriático, en el delta del Po y en la laguna de Venecia.
Por qué está arrasando con los moluscos de Italia
El verdadero problema es el apetito del cangrejo azul. Consume almejas (vongole), mejillones y alevines en grandes cantidades. En algunas zonas ha reducido las poblaciones de almejas comercializables en más de un 70 por ciento, y además destruye la cría juvenil (el "novellame") antes de que pueda llegar a crecer. Para un ecosistema que lleva generaciones sustentándose en la pesca sostenible de moluscos, se trata de un golpe muy duro.
Un problema millonario para el sector pesquero
El impacto económico recae sobre todo en la acuicultura de moluscos del alto Adriático. Solo el sector de la almeja fina alcanza aquí un valor de casi medio millar de millones de euros y es, por tanto, el más afectado. Muchos pescadores del delta del Po y de la laguna de Venecia han visto cómo sus rendimientos se desplomaban. Una forma de vida de profundo arraigo cultural y tradicional está en juego.
Italia ha declarado el problema una cuestión de interés nacional y ha designado un comisario especial (Commissario) para afrontarlo. En total se han movilizado cerca de 54 millones de euros, 10 millones a través de la estructura del comisario especial y 44 millones a través del Ministerio de Agricultura MASAF. La región Emilia-Romagna destina para 2026 1,5 millones de euros adicionales La partida se destina a la captura intensiva y la eliminación de los cangrejos, a las indemnizaciones para los pescadores y a la recuperación de los bancos de mejillones.
¿De plaga a manjar?
Una parte de la gastronomía y de la pesca intenta convertir la adversidad en oportunidad y comercializar el cangrejo azul como recurso culinario. En Estados Unidos se lo considera una delicatessen, su carne es sabrosa y en Italia aparecen cada vez más platos y menús que lo incorporan. El problema: solo alrededor del diez por ciento de los ejemplares capturados tiene el tamaño y las características que lo hacen atractivo para el mercado alimentario. Comer cangrejo azul no resolverá por sí solo la invasión, pero sí puede generar un ingreso adicional.
Para los amantes de la buena mesa, la invasión tiene dos caras. Por un lado, un clásico como los "spaghetti alle vongole" se ve amenazado, ya que las almejas podrían volverse más escasas y costosas. Por otro, el cangrejo azul incorpora un nuevo ingrediente a la cocina italiana, desde carne de cangrejo a la plancha hasta salsas para pasta. Si llega a establecerse de forma duradera dependerá de que la pesca, el procesamiento y la demanda consigan articularse.
La situación en 2026
En 2026, el cangrejo azul sigue presente en el Adriático, aunque según los expertos el panorama de emergencia ha cambiado. Eso no significa que la crisis esté superada: en algunas zonas del Adriático septentrional el descenso de almejas comercializables supera todavía el 70 por ciento, y algunos establecimientos llevan más de 15 meses paralizados. Como el alto Adriático suele aportar alrededor del 30 por ciento de la producción italiana de almejas, la pérdida resulta especialmente grave.
A esto se suma un segundo frente: además del cangrejo azul, las almejas se ven cada vez más amenazadas por la presencia invasora de la medusa peine (en italiano, «noce di mare»). La magnitud del problema queda ilustrada con un dato: solo entre junio y noviembre de 2025 se extrajeron más de 62.000 kilogramos de cangrejos azules a lo largo de unos 150 kilómetros de costa .
Preguntas frecuentes sobre el cangrejo azul en Italia (FAQ)
¿De dónde viene el cangrejo azul? Originariamente del Atlántico occidental. Se cree que llegó a Italia a través del agua de lastre de los barcos; el Mediterráneo, cada vez más cálido, favorece su expansión.
¿Por qué representa un problema? Se alimenta de grandes cantidades de almejas, mejillones y alevines, y prácticamente no tiene depredadores naturales. En algunas zonas del Adriático, las poblaciones de moluscos han caído más de un 70 por ciento.
¿Se puede comer el cangrejo azul? Sí. Su carne es sabrosa y en Estados Unidos se considera una auténtica delicia. En Italia se ofrece cada vez más en restaurantes, aunque solo una pequeña parte de los ejemplares capturados alcanza el tamaño suficiente para el mercado.
¿Supondrá la invasión el fin de los «spaghetti alle vongole»? No, aunque las almejas podrían volverse más escasas y caras. Al mismo tiempo, el cangrejo azul se está consolidando como un nuevo ingrediente en la cocina.




